El taller
Dónde se corta la piedra
Una nave en el polígono de Vilanova i la Geltrú, un centro de control numérico de puente y cuatro personas que llevan toda la vida en esto.

Corte por control numérico
El centro de puente corta con disco refrigerado por agua y repite la misma pieza al milímetro. Es lo que permite sacar el hueco de un fregadero bajo encimera con el radio exacto, trabajar el gran formato sin romperlo y garantizar que dos encimeras de la misma cocina encajan sin retoques. El pulido se hace igual, con aporte constante de agua: es más lento y ensucia más, pero es lo que deja el canto limpio, sin quemaduras ni microfisuras en el filo.

Y luego, la mano
El canto a inglete de gran espesor, el vaciado de un lavabo monolítico y el ajuste final en obra no los hace ninguna máquina. Ahí es donde se nota si detrás hay oficio o no, y es la razón por la que seguimos midiendo cada trabajo en persona.

